Ma Wukong 马悟空
Ma Wukong 马悟空

@Ma_WuKong

23 تغريدة 7 قراءة Mar 10, 2024
🇨🇳 Nos bombardean constantemente con que la República Popular China es una dictadura.
Por lo tanto, Xi Jinping, su líder, sería un dictador.
Bien. Analicemos el currículum y la vida de Xi Jinping para ver lo que se necesita para ser «dictador» en China.
Primero, sin más, un resumen de su CV.
Digamos que, para ser dictador en China, necesitas esforzarte bastante a nivel académico y político. Es un proceso, cuanto menos, tedioso.
Pero repasemos primero su vida.
Xi es hijo de Xi Zhongxun, miembro del Politburó en su tiempo y uno de los arquitectos de las reformas económicas de los 80, centrándose en las Zonas Especiales.
Antes de la Revolución Cultural, también fue Jefe de Propaganda.
Eso convertiría a Xi Jinping en un «Príncipe Rojo» (太子党). Como tal, se entiende que tendría que tener un ascenso a dictador meteórico, ¿no?
PD: a ver si encontráis al pequeño Xi.
A los 10 años de edad de Xi, su padre fue purgado. Fue enviado desde Beijing a Henan a trabajar en una fábrica.
3 años después, en 1966, Xi Jinping tuvo que interrumpir sus estudios. En 1968, Xi Zhongxun fue encarcelado y, sin la protección de su padre, Xi Jinping fue enviado a la aldea de Liangjiahe en 1969.
Estudiantes maoístas llegaron a tomar la casa familiar y acosar a la familia, hasta el punto de que una hermana de Xi, Xi Heping, se suicidó.
Xi sería, actualmente, el dictador de una institución que destrozó a su familia.
En Liangjiahe, Xi vivió en una casa-cueva, como era común en esas zonas de Shaanxi.
Al principio, intentó volver a Beijing, pero fue capturado y mandado a un campo de reeducación unos meses, y acabaría volviendo al poco tiempo.
Allí estuvo trabajando, como líder de la aldea, desde los 16 hasta los 22 años.
Más allá de que la propaganda china actual use esta etapa como algo casi mítico, se dice que aquí Xi adquirió sentido por los problemas de los pobres y los menos favorecidos.
A pesar del trato que el Partido Comunista le dio a su familia, Xi Jinping intentó entrar a formar parte de la Liga de la Juventud Comunista de China.
Sin embargo, precisamente por ser quien era, fue rechazado hasta en 7 ocasiones. Sería finalmente aceptado en 1971, después de hacerse amigo y alumno de un guardia local.
En 1972, Zhou Enlai autorizó, finalmente, una reunión de nuevo con su familia.
En 1974, entraría, por fin, en el Partido Comunista de China, tras ser, de nuevo, rechazado en nueve ocasiones.
En total, su proceso de admisión tuvo 16 negativas, principalmente, por ser un Príncipe Rojo.
Tras ello, entraría a estudiar Ingeniería Química en Beijing, gracias al cupo de 'trabajador-agricultor-soldado' que se permitía por aquella época, ya que sus estudios habían sido cortados.
Tras graduarse en 1979, como «dictador», esperaríamos un ascenso al poder inmediato y meteórico, al menos.
Bueno, pues aún faltarían unos 30 años.
Primero, empezó como secretario de Geng Biao, en Beijing, cerca del poder, en una posición, eso sí, muy secundaria como un simple secretario.
Tras 3 años, y a pesar de estar en la capital, Xi renunció y se fue a trabajar a Hebei.
En Hebei estaría hasta 1985, en un pequeño condado rural llamado Zhengding. Tras un par de años, sería promocionado a líder por su buen hacer.
¿Sería 1985 el año en el que convertirse en dictador, tras todo lo que sufrió y su buen hacer en una zona rural de Hebei?
No. Le tocó irse al sur, a la provincia de Fujian, a trabajar como miembro del comité del partido y vice-alcalde en Xiamen.
Estaría una década y media entera en Fujian hasta alcanzar en 2000, el puesto de gobernador provincial.
De esta etapa, es quizás de la que menos se sabe de Xi. Fue líder del condado de Ningde primero, de la ciudad de Fuzhou después y vice-gobernador provincial desde 1996.
En el Partido Comunista de China, para ascender, necesitas hacerlo por mérito, por los resultados de tu trabajo, el apoyo entre pares y la respuesta favorable popular a tus políticas. En 1993, por ejemplo, obtuvo un galardón nacional por sus políticas en favor del bienestar de la gente de la tercera edad.
A Xi le llevó 15 años llegar a ser gobernador de una simple provincia, ni siquiera central, bastante malas estadísticas para un dictador.
Las políticas de Xi destacaron por el aperturismo comercial con Taiwán, isla muy cerca de Fujian, el gasto en inversión y la protección del medio ambiente.
Como gobernador provincial, uno ya pensaría que tenía una posición respetable para presentarse como dictador.
¿Qué hizo Xi? Pues meterse en la Universidad de Tsinghua a estudiar Teoría Marxista y Pensamiento Ideológico durante 4 años, desde 1998 a 2002, donde se graduó como Doctor en Derecho e Ideología.
¿Qué había pasado? En 1997, en el 15º Comité Central del Partido Comunista de China, fue propuesto como miembro alternativo por su buen hacer en Fujian.
Xi Jinping quedó último, con 0 votos. Una vez más, por ser Príncipe Rojo.
Parecía el fin de la carrera de Xi a nivel nacional.
Tras su buen hacer en uno de los enésimos casos de corrupción que acechaban a China en la época, el Escándalo Yuanhua, Xi fue promocionado a Zhejiang, una provincia cercana a Shanghai, y más importante, siendo gobernador de la provincia y líder del Partido en la provincia hasta 2007.
Durante su mandato en Zhejiang, la provincia experimentó uno de los mayores desarrollos socioeconómicos jamás vistos en el país, con una tasa de crecimiento económico anual media del 14%.
Movió toda la industria pesada al interior y permitió la llegada de capital privado en la costa, obtuvo récords nacionales de inversión en I+D, renovó la capacidad industrial de toda la provincia y sentó las bases de lo que es, en la actualidad, una de las regiones más prósperas y ricas de China.
Además, investigó casi 600 empresas por contaminación excesiva y fue uno de los líderes que enfatizó en la necesidad de tener unas ciudades limpias y no contaminadas por polución.
Sin embargo, Xi saltó a la fama nacional por su programa de erradicación de pobreza de 10.000 aldeas, que fue imitado por toda China.
Más allá de salir de las condiciones de ausencia de prosperidad, problema evidente en la China rural de la época, Xi se centraba en devolver la dignidad al paisaje y al medio ambiente, recuperando espacios verdes y devolviendo la naturaleza a los ciudadanos.
El programa fue un éxito absoluto, se copió por todo el país —de hecho, se sigue imitando a día de hoy— y, tras su fracaso en 1997, Xi volvería al ruedo nacional.
Además, Xi se ganó fama por tener una tolerancia 0 contra la corrupción, y se cargaba a cualquier sospechoso en una época de riqueza exponencial en China que estaba dejando al país con infinidad de casos de corruptelas.
Además, fue elegido, esta vez sí, como representante para el Comité Nacional.
Aún así, todo dictador necesita suerte, suponemos, y un escándalo de corrupción en Shanghai, una de las ciudades más relevantes de China, acabaría provocando el cese de Chen Liangyu y que Xi entrase como líder en la ciudad en marzo de 2007.
Xi mantuvo un perfil muy bajo y se hizo aún más popular por rechazar favores que se le suponían como líder en Shanghai y se negó incluso a cualquier acto de sucesión.
En el poco tiempo en el que estuvo en Shanghai, se centró en reorganizar al Partido en la ciudad y no hizo ninguna política rupturista.
Así, tras la friolera de de 36 años sirviendo al Partido Comunista de China por todo el país, en todos sus niveles administrativos, tras ser purgado y rechazado 16 veces en su admisión, llegando a quedar último en su primer intento de ingreso en el Comité Central, con varios premios nacionales, un doctorado extra a su ingeniería, unas políticas económicas que convirtieron a Fujian y Zhejiang en las provincias más desarrolladas del país, sus exitosas campañas anti-corrupción y demás artimañas de dictador, Xi Jinping fue elegido como el último miembro del Politburó en 2007.
Pero aún faltarían 5 años y medio para ser dictador de pleno derecho. Ya os dije que era muy complicado.
Aún le quedaría otro lustro y pico centrándose en políticas a nivel nacional y en cimentar relaciones internacionales, donde fue elegido como responsable para la organización de los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008, que fueron un éxito absoluto, por ejemplo, y donde también fue elegido como líder de la escuela ideológica.
Se siguió ganando el apoyo popular con actos como la visita y ayuda a la zona de desastre del terremoto de Sichuan de 2008.
Sin embargo, Xi no lo tuvo tan fácil para ser Presidente.
Había otro autoritarista en ciernes, Bo Xilai, que, en el centro de China, desde Chongqing, y en paralelo, había desarrollado una carrera política igual de espectacular que la de Xi.
Pero por suerte para este último, el Escándalo Wang Lijun, donde la esposa de Bo Xilai estaba implicada, provocó la caída de su competencia, y Xi, tuvo, por fin, el camino libre para ser el dictador de China.
El resto es historia: Xi Jinping se convertiría en el quinto Secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China, el Líder de la nación, y ha protagonizado el ascenso de la civilización china desde el ostracismo a la capacidad plena para alcanzar la hegemonía global, liderando el desarrollo socio-económico más espectacular jamás visto.
¿Qué os parece? ¿Diríais que este breve resumen vital se podría calificar como el ascenso de un dictador? ¿Cómo se compara la experiencia vital y profesional de Xi con vuestros líderes plenamente democráticos?

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