Por una circunstancia trágica un hombre permaneció días internado en un centro asistencial, su familia de bajos recursos se endeudó hasta más no poder para intentar salvarlo, solicitaron préstamos que ascendieron a una suma millonaria. Lamentablemente la persona falleció.
Dejemos un rato al par de hermanos y vamos trasladarnos al 18 de febrero del año 2006 sobre la calle Nanawa del barrio Fátima de San Lorenzo, eran alrededor de las 6:00 de la mañana y una numerosa familia daba inicio a sus actividades, la casa de la Familia Guzmán Rolón.
Resulta que aquella mañana algo inesperado ocurrió, mientras la puerta quedó semiabierta dos hombres irrumpieron y dieron la voz de asalto, dejando perplejos a aquellos que recién habrían sus ojos en las habitaciones de la vivienda, llegaron los hermanos Rosa Molinas.
El pedido de Hugo Rubén y Cristian David Rosa Molinas era concreto, querían el dinero que había en la casa, ellos estaban seguros que allí había mucho efectivo, pero algo inesperado sucedió. Cuando desataron a Maria Teresa para que busque el dinero, la mujer vio a la policía.
María Teresa confundida dijo que quizás uno de los vecinos se percató de algo extraño, pero convenció a los hermanos violentos que saldría a decirles que estaba todo bien, para que se retirarán del lugar. Los delincuentes accedieron a que realice esa acción para ahuyentarlos.
Los agentes simularon retirarse y parecía que los hermanos Rosa Molinas volvían a tener el control, pero no era así. Resulta que a pesar de haber estudiado la casa de Los Guzmán Rolón, no contaban que ellos tenían 5 hijos y habían reducido sólo a 4. Una niña escapó de la escena
Como los policías aún no se iban, los malvivientes se dieron cuenta de que sabían lo que estaba sucediendo, enviaron nuevamente a Maria Teresa a decirles que se vayan, mientras seguían apuntando al niño. Dos efectivos querían ingresar a la casa para terminar con la situación.
El ambiente estaba sumamente tenso, los delincuentes querían salir pero pusieron sus condiciones. Todos los policías debían retirarse del lugar y liberar la zona, saldrían en un camión de la familia Guzmán Rolón con el dinero y no iban a herir a nadie. Hubo un acuerdo.
Resulta que los hermanos Rosa Molinas no confiaban en que los policías liberarían la zona, por lo que le dijeron a Maria Teresa que saldrían con ella y dos de sus hijos a bordo del camioncito, cuando se sintieran seguros los bajarían y se llevarían la suma de Gs. 4 millones.
A bordo del camión y con tres rehenes amenazados emprendieron viaje, todo resultaba bien y parecía tan tranquilo, los ánimos bajaron, el control estaba en sus manos. La que manejaba el camión Mitsubishi Canter era María Teresa, un delincuente tenía a su hija y el otro a su hijo.
El automóvil que iba en frente del camioncito que manejaba María Teresa frenó bruscamente, la conductora lo atropelló pero no pudo continuar la marcha porque la llave cayó al piso. Un delincuente exclamó "Te dije bien que no pares" empujó la cabeza del niño hacia abajo y gatilló
Por alguna razón la bala no salió del arma cuando el delincuente gatilló apuntando a la cabeza del niño.
Los efectivos policiales abordaron el camioncito por los costados y acribillaron a balazos a los delincuentes, mientras los rehenes resultaron ilesos de milagro.
Los efectivos policiales abordaron el camioncito por los costados y acribillaron a balazos a los delincuentes, mientras los rehenes resultaron ilesos de milagro.
Hugo tenía 20 años y Cristian 16, después de las versiones de los rehenes, se corroboró que los delincuentes que perpetraron el robo debían abonar la deuda que dejó el fallecimiento de uno de sus hermanos hace menos de un mes y querían acabar con el sufrimiento.
*Abrían
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