31 تغريدة 46 قراءة Dec 06, 2022
Les traigo una historia de película, la muerte de un hombre, una millonaria deuda para intentar salvarlo, una decisión fatal por parte de sus hermanos y el sufrimiento de por vida por parte de una familia entera.
La triste historia de los hermanos Rosa Molinas.
Por una circunstancia trágica un hombre permaneció días internado en un centro asistencial, su familia de bajos recursos se endeudó hasta más no poder para intentar salvarlo, solicitaron préstamos que ascendieron a una suma millonaria. Lamentablemente la persona falleció.
Debía abonarse la deuda y los prestamistas no esperan, dos hermanos de la persona fallecida le dijeron a su madre que conseguirían el dinero para honrar los préstamos, ante el dolor de una familia y la depresión querían ponerle punto final a los problemas, por eso actuaron.
Dejemos un rato al par de hermanos y vamos trasladarnos al 18 de febrero del año 2006 sobre la calle Nanawa del barrio Fátima de San Lorenzo, eran alrededor de las 6:00 de la mañana y una numerosa familia daba inicio a sus actividades, la casa de la Familia Guzmán Rolón.
El padre de la familia Guzmán era el propietario de un depósito de distribución de sal, se preparaba junto a su esposa María Teresa para ir a trabajar. La mañana era siempre la misma, siendo las 05:00 se abría la puerta de la casa para que los perros salgan a pasear.
Resulta que aquella mañana algo inesperado ocurrió, mientras la puerta quedó semiabierta dos hombres irrumpieron y dieron la voz de asalto, dejando perplejos a aquellos que recién habrían sus ojos en las habitaciones de la vivienda, llegaron los hermanos Rosa Molinas.
Luis Guzmán forcejeó con ellos para evitar el robo, pero lo redujeron y maniataron. Mientras tanto, María Teresa se estaba bañando cuando escucha que su marido exclama "Techi llamá a la policía…" al salir del baño también fue reducida junto a cuatro de sus hijos menores de edad
El pedido de Hugo Rubén y Cristian David Rosa Molinas era concreto, querían el dinero que había en la casa, ellos estaban seguros que allí había mucho efectivo, pero algo inesperado sucedió. Cuando desataron a Maria Teresa para que busque el dinero, la mujer vio a la policía.
Los uniformados rodearon el lugar, uno de los malvivientes también se percató de ello y recriminó a María Teresa por haberlos llamado, pero en realidad ella no lo hizo. Los hermanos fueron abordados por la desesperación y dijeron que si los policías no se iban correría sangre.
María Teresa confundida dijo que quizás uno de los vecinos se percató de algo extraño, pero convenció a los hermanos violentos que saldría a decirles que estaba todo bien, para que se retirarán del lugar. Los delincuentes accedieron a que realice esa acción para ahuyentarlos.
La situación no era sencilla, ya que uno de los hermanos armados apuntaba directamente a la cabeza de un niño pequeño diciendo que si algo salía mal acabaría con él y luego con toda la familia. La madre salió a hablar con la policía y les dijo que había sido una pelea matrimonial
Los agentes simularon retirarse y parecía que los hermanos Rosa Molinas volvían a tener el control, pero no era así. Resulta que a pesar de haber estudiado la casa de Los Guzmán Rolón, no contaban que ellos tenían 5 hijos y habían reducido sólo a 4. Una niña escapó de la escena
Jazmín Guzmán Rolón cuando se levantó aquella mañana, visualizó a su papá siendo golpeado por los malvivientes, salió por el portón trasero y corrió a la casa de un vecino contando todo lo que pasó. Así fue que los policías se enteraron de lo que allí sucedía en el interior.
Como los policías aún no se iban, los malvivientes se dieron cuenta de que sabían lo que estaba sucediendo, enviaron nuevamente a Maria Teresa a decirles que se vayan, mientras seguían apuntando al niño. Dos efectivos querían ingresar a la casa para terminar con la situación.
María Teresa tuvo que colgarse prácticamente por uno de los agentes para que no ingrese, haciéndole entender que iban a matar a toda su familia si se salía de control la situación. En aquella media hora de toma de rehenes los delincuentes dijeron que no tenían nada que perder…
El ambiente estaba sumamente tenso, los delincuentes querían salir pero pusieron sus condiciones. Todos los policías debían retirarse del lugar y liberar la zona, saldrían en un camión de la familia Guzmán Rolón con el dinero y no iban a herir a nadie. Hubo un acuerdo.
Pasaban las horas, y se planeaba la salida, los delincuentes eran dos hermanos jóvenes e inexpertos, pidieron un pollo al horno con mandioca y gaseosas porque tenían hambre, desde las 06:00 estaban en esa situación y se asomaba la hora del mediodía. Hubo cambios en el acuerdo.
Resulta que los hermanos Rosa Molinas no confiaban en que los policías liberarían la zona, por lo que le dijeron a Maria Teresa que saldrían con ella y dos de sus hijos a bordo del camioncito, cuando se sintieran seguros los bajarían y se llevarían la suma de Gs. 4 millones.
Por su parte, los policías planearon una estrategia, todos se fueron a cambiar, se vistieron como civiles y a bordo de sus automóviles particulares se distribuyeron por una amplia zona de San Lorenzo para seguirlos. Las cartas estaban sobre la mesa y los delincuentes salieron...
A bordo del camión y con tres rehenes amenazados emprendieron viaje, todo resultaba bien y parecía tan tranquilo, los ánimos bajaron, el control estaba en sus manos. La que manejaba el camión Mitsubishi Canter era María Teresa, un delincuente tenía a su hija y el otro a su hijo.
Automóviles particulares sin levantar sospechas seguían cautelosamente al rodado, inclusive uno de ellos se colocó delante y otros detrás. La intención era llegar hasta la ciudad de Ñemby, donde residían los delincuentes. La calma que antecede a la tormenta se hacía presente.
El automóvil que iba en frente del camioncito que manejaba María Teresa frenó bruscamente, la conductora lo atropelló pero no pudo continuar la marcha porque la llave cayó al piso. Un delincuente exclamó "Te dije bien que no pares" empujó la cabeza del niño hacia abajo y gatilló
Todo pasó en segundos, tras un parpadeo una lluvia de balas cruzadas llenaron de humo la cabina de aquel camioncito. Cuando María Teresa ya estaba fuera del rodado, levantó la vista y vio a sus dos hijos con vida, el alma le volvió al cuerpo a aquella mujer atormentada.
Por alguna razón la bala no salió del arma cuando el delincuente gatilló apuntando a la cabeza del niño.
Los efectivos policiales abordaron el camioncito por los costados y acribillaron a balazos a los delincuentes, mientras los rehenes resultaron ilesos de milagro.
Hugo Rubén y Cristian David recibieron 10 balazos cada uno, que se distribuían entre la parte frontal de la cabeza, la sien, pecho, brazos y piernas. Ambos murieron a causa del shock hipovolémico producidas por los orificios de bala. Fue el final de los hermanos Rosa Molinas.
Dos policías resultaron heridos, uno recibió un disparo en el rostro y el otro en su mano, ambos se recuperaron y fueron condecorados con reconocimientos al valor, la valentía y el gran trabajo al rescatar a aquella familia de la situación más difícil de toda su vida.
Hugo tenía 20 años y Cristian 16, después de las versiones de los rehenes, se corroboró que los delincuentes que perpetraron el robo debían abonar la deuda que dejó el fallecimiento de uno de sus hermanos hace menos de un mes y querían acabar con el sufrimiento.
Habían recibido la información que en la casa había dinero por parte de una persona que trabajaba dentro de aquella empresa familiar de los Guzmán Rolón, pasaron la noche en un depósito de la propiedad donde ingresaron a robar, esperando que la puerta se abra para ingresar…
Habían estudiado casi todo, solo se les pasó la cantidad de integrantes exacta que había en aquella vivienda, que eran 7 en total, mientras ellos redujeron solo a 6, siendo aquella niña Jazmín, la que escapó y dio aviso, salvando quizás a toda su familia de una tragedia.
La familia Rosa Molinas perdió a los tres integrantes masculinos en 22 días exactamente, la madre e hijas  se quedaron con la deuda y las muertes de sus seres queridos. Aquellos hermanos tomaron la peor decisión de sus vidas.
Perjudicar a alguien más fue la peor opción.
*Abrían

جاري تحميل الاقتراحات...