20 تغريدة 128 قراءة Dec 06, 2022
Amin Riquelme era un niño de tan sólo 10 años de edad, fue víctima de una banda de inexperimentados criminales liderada por sus propios tíos.
Lo secuestraron, lo mataron y lo tiraron a un baldío. Una historia que contempla codicia, crueldad, improvisación y daños irreparables.
El 11 de octubre del 2004 Amín salió del Colegio Cristo Rey y se dirigía a una práctica de básquet en el Club Colón de Asunción, cuando fue interceptado por un hombre, que a la fuerza lo introdujo dentro de un automóvil que se alejó del lugar precipitadamente.
Un testigo presenció cuando un sujeto forcejeaba con Amín, pero nunca denunció esto ya que no imaginó que se trataba de un secuestro, sino que era un problema de pareja, porque el niño tenía el cabello un poco largo y creyó que se trataba de una mujer con su pareja en conflicto
Desde ese lugar los secuestradores partieron a la Zona Central y se alojaron en un motel, pensando que se trataba del lugar ideal para mantenerlo en cautiverio, además de aplicarle dosis de cloroformo para dormirlo, con las intenciones de que no hable ni despierte sospechas.
El padre de Amín, Pedro Riquelme, cerca de las 21 hs de aquel lunes, encontró una llamada perdida de su esposa tras salir de un sauna, le devuelve la llamada y recibe la inquietante noticia de que su hijo no había regresado aún a su casa y ya hablaban de un posible secuestro
El 12 de octubre la familia del niño desaparecido recibe la llamada de una mujer que se identifica como integrante de la banda de secuestradores con instrucciones claras, nada de prensa, sin fiscales ni policías y la suma de 1.000.000 de dólares para liberar al niño.
Las horas avanzaban pero no la negociación, Pedro Riquelme exigió una prueba de vida a los secuestradores y allí los contactos se terminaron, la policía desde un primer momento notó mucho miedo e inexperiencia por parte de los captores de Amín, que mostraban nerviosismo.
En la lluviosa y fresca mañana del miércoles 13 de octubre, un hombre que llevaba a pastar a su vaca en la Compañía Mora Cué de Luque, encontró el cadáver de un niño al cual inmediatamente identificó, por la mediatización del caso. Los Riquelme reconocieron el cuerpo de Amín.
El cuerpo fue encontrado con la ropa de básquetbol, se determinó mediante la autopsia que la causa de la muerte fue la inhalación de cloroformo en altas dosis. Tenía en su cuerpo 68 unidades de medida de litro en sangre, cuando de 30 a 50 ya es de alto riesgo para adultos.
El 16 de octubre los policías logran la primera detención, se trata de Olga Benítez de 22 años, de cuyo teléfono se efectuó la llamada a los padres de Amín para negociar el secuestro. Allí se supo que eran 10 los secuestradores y casi todos agentes de tránsito de Asunción.
En cuestión de días la policía logró detener a Luis Fernando Giménez y Myriam Riquelme de Giménez, tíos de Amín y a los agentes de tránsito Óscar Báez, Luis Martínez, Luis Roa, Julio Samudio, Oscar Galeano, Arnaldo Cabrera Arévalos, Cynthia Rolón y una peluquera Nidia Colmán.
Myriam Riquelme, Tía de la víctima y hermana adoptiva de Pedro Riquelme, fue la que dio todos los detalles de los movimientos del niño y los negocios de la familia, para que su esposo Luis Fernando Giménez, de profesión camillero, planee y ejecute el secuestro de Amín.
Luis Martínez y Arnaldo Cabrera en juicio confesaron haber sido parte del secuestro e implican a sus demás cómplices. Señalaron cuál fue el rol de cada uno y sindicaron a los tíos de Amín como los cabecillas. A Luis Giménez  de ser el reclutador de los miembros de la gavilla.
Myriam Riquelme por su parte estaría en la casa de Amín, cerca de la familia para saber todo lo que se estaba planeando, si se iba a pagar el rescate o no. Ella misma fue la que avisó que se complicó todo con la intervención policial y que sin prueba de vida no iba haber dinero.
Esa información desencadenó en tirar el cuerpo del niño y abortar el plan. Durante los tres días que duró el secuestro, la tía demostrando el cinismo que la caracterizaba estuvo en la casa, fingiendo estar afligida por el hecho y poniéndose a disposición para colaborar.
Luis Giménez, Óscar Báez Benítez, Julio César Samudio, Luis Roa Ferreira y Luis Martínez, fueron encontrados culpables de los delitos de homicidio doloso, secuestro y asociación criminal, por lo que fueron condenados a 25 años de cárcel, más 10 años como medida de seguridad.
Óscar Galeano, Arnaldo Cabrera, Myriam Riquelme y Cynthia Rolón, fueron encontrados culpables de secuestro y asociación criminal, mientras que Nidia Colmán, secuestro en calidad de cómplice. Galeano fue condenado a 27 años de cárcel y el resto a 24 años de prisión.
En el 2019, mientras cumplía con su condena en la cárcel del Buen Pastor, Cynthia Rolón sufrió un aneurisma, que le produjo la muerte cerebral y poco después falleció. El resto de los sentenciados siguen recluidos en prisión , salvo Nidia Colmán que tiene medidas alternativas.
Pedro Riquelme un empresario exitoso en ese momento, con un buen pasar en todos los sentidos, jamás pudo encontrar consuelo en todo el proceso, junto a su esposa y su familia tuvieron un daño irreparable, agravado porque sus propios cercanos les arruinaron la vida.
Amín Riquelme era un niño de 10 años, formaba parte de la selección de básquet de su institución, bueno, respetuoso y estudioso. Resultó víctima de la codicia de sus propios familiares, que le quitaron la vida de una forma cobarde en la búsqueda de dinero sucio.

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